viernes, 4 de abril de 2014

PROPIEDAD INTELECTUAL VENEZUELA

DIA MUNDIAL DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL 2014
SEXTO FORO UNIVERSITARIO DE PROPIEDAD INTELECTUAL
HOMENAJE POSTUMO al Dr. Ricardo Antequera Parilli
VENCIENDO LA SOMBRA EN LA PROPIEDAD INTELECTUAL
PROGRAMA

ALMUERZO LIBRE



martes, 1 de abril de 2014

Emprendimiento venezolano: mucho

entusiasmo, pero falta formación



Emprendimiento venezolano: mucho entusiasmo, pero falta formación





Aramis Rodriguez, Coordinador del Centro de Emprendedores del Instituto de Estudios Superiores en Administración (IESA)     





Alrededor de 2.000.000 de negocios se crean en Venezuela anualmente, pero la mayoría de estos no supera los tres años y medio de existencia. 


Es una tendencia que ha revelado el Monitor Global del Emprendimiento, GEM, por sus siglas en inglés (Global Entrepreneurship Monitor). Se trata de un estudio anual de la actividad emprendedora, que se realiza en más de 50 países del mundo desde 1999.
Aramis Rodríguez, coordinador del Centro de Emprendedores del Instituto de Estudios Superiores en Administración (IESA), destaca que esta tendencia se ha mantenido en el país durante los últimos 10 años. Precisa que esta institución aplicó este estudio en Venezuela desde 2003 hasta 2012, y   que el año pasado no pudo adelantarlo por las dificultades que enfrentó para acceder a las  divisas requeridas para  pagar los derechos del mismo.  Sin embargo, desestima que en el último año se haya registrado una variación significativa en esa tendencia.

Rodríguez precisa que “Entre el 18 %  y el 20% de los venezolanos mayores de edad están iniciando un nuevo negocio.  Todos los años se ve eso…y cuando vemos el porcentaje de emprendimientos  que pasan de los tres años y medio es alrededor del  1% ó  del 1,5%.  Es decir,  tienes 20% de personas emprendiendo y a su vez tienes 1,5% de personas con negocios  con más de tres años y  medio establecidos…. Hay una brecha súper fuerte allí entre los que nacen y los que se mantienen después de los 3,5 años”.

El docente e investigador del IESA, explica que el venezolano tiene una alta motivación a emprender, pero las empresas que crea no tienen un gran  potencial de crecimiento, son empresas micro  “Y a los cuales tú les dices, mira en los próximos años cuántas personas crees que vas a agregar a tu organización y te dicen, máximo una o dos, a lo sumo”, dice.

Aramis Rodríguez destaca que no sólo esto diferencia  los nuevos negocios venezolanos de los de otros países de la región, sino también su poco potencial de exportación y el hecho de ser poco innovadores. “Muy pocos emprendimientos en Venezuela son dados a la innovación ya que la mayoría de los emprendimientos te dicen que nacen empresas o desarrollan empresas  que prácticamente hacen lo mismo”, sostiene.
El coordinador del Centro de Emprendedores del IESA, expresa  que: “Quizá esas tres noticias son malas, se oyen pesimistas, pero esto está relacionado con el entorno y el medio donde vivimos. El emprendedor se adapta a su entorno y se va desarrollando igual que su entorno”.  Al hacer referencia a algunas de las características de la estructura económica advierte que: “Es más fácil, o los incentivos están más dados a importar que a exportar”.
Rodríguez atribuye el corto tiempo que suelen mantenerse la mayoría de los emprendimientos en Venezuela, no sólo a la estructura macroeconómica, también a la falta de formación adecuada para emprender. Aclara que tener un título universitario no implica que la persona está preparada para iniciar su propio negocio.  Sin embargo, destaca que cada vez hay mayor preocupación en las universidades por adelantar programas de apoyo al emprendimiento.
Una característica positiva que ha revelado el Monitor Global del Emprendimiento en cuanto a esta actividad en el país, es que el venezolano tiene una alta motivación a emprender. “El venezolano como tal es muy positivo hacia la idea de emprender. Es decir, ve el tema del emprendimiento como una carrera deseable, una carrera muy buena. Eso en otros países no es tan así, en otros países prefieren todavía graduarse, tener una profesión… y después, si acaso emprender. Incluso antes, en la misma Venezuela la preferencia era primero graduarte  y después si quieres monta un negocio propio,  ahora no, ahora la tendencia, o la gente ve con buenos ojos el tema de emprender y es por eso que hay muchos emprendedores en Venezuela.
Para evitar el fracaso, y lograr que el negocio perdure, el profesor del IESA recomienda a los emprendedores, buscar la formación y orientación adecuada, y probar la idea de negocios e irla ajustando si es necesario.
“Muchos de los emprendedores arrancan sin ni siquiera pensar en su modelo de negocio, sin ni siquiera pensar en probar su producto o servicio, sino que invierten un montón de dinero sin probarlo, y después de haber invertido ese montón de dinero, o haber atraído esos recursos para una idea que tienen en la cabeza…es que  la ponen a prueba, y cuando la ponen a prueba no resulta y se les hace muy costoso cambiar todo para volverlo a lanzarlo”,  dice. 

Fuente: http://www.iesa.edu.ve/inicio/2014-marzo-31/1774=emprendimiento-venezolano-mucho-entusiasmo,-pero-falta-formacion 

sábado, 4 de enero de 2014

ESTE AÑO ACOMPAÑANDO A LOS AMIGOS DEL CARACAS GAME JAM CON CHARLA SOBRE PROPIEDAD INTELECTUAL


 
 
El Caracas Game Jam es uno de los eventos anuales más emocionantes para los desarrolladores de videojuegos de esta ciudad. Haciéndose cada año desde 2009, el Caracas Game Jam ha reunido a programadores y artistas y los ha convertido en desarrolladores de videojuegos en tan solo un fin de semana. Del evento ya se han producido más de 50 juegos, y esperamos que cada año sean más. El Caracas Game Jam 2014 se hará del 24 al 26 de enero de 2014. Un Game Jam es un evento donde los participantes, artistas, diseñadores y programadores de origen profesional, estudiantil o entusiastas, se reúnen en equipos y hacen un juego desde cero en torno a un tema. Preferiblemente los participantes no deben traer cosas ya hechas (arte o código), debido a que el juego debe ser hecho dentro del límite de tiempo de 48 horas. El tema es un tópico que tratará el juego (ej. "queso", o "amor", o "engaño") y que los participantes interpretarán como mejor les parezca.
 
Al finalizar el Game Jam, los juegos serán presentados entre los participantes, y serán subidos a la página del evento para que otras personas los puedan descargar y jugar. Este game jam es particular por ser un evento global: el Caracas Game Jam forma parte del Global Game Jam, y decenas de ciudades de todo el mundo participan simultáneamente.
 
 
 
 


miércoles, 14 de agosto de 2013

Nicaragua busca poner “su sello” en el AdA



“El que Nicaragua logre exportar bajo la denominación de origen, va a permitir al país a posicionar sus productos. Cuando los compradores internacionales son conquistados por la excelente calidad, relacionan el producto con su destino de origen”, explicó Roberto Brenes, Gerente General del Centro de Exportaciones e Inversiones, CEI
 
Por Massiell Largaespada E. | Economía
 
Exportadores de rosquillas de Somoto, en Madriz y artesanos de San Juan de Oriente, en Masaya están en proceso de acreditar sus productos en el registro de la Propiedad Intelectual, a fin de comercializarlos bajo la figura de “denominación de origen”, a través del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica, AdA.
“El que Nicaragua logre exportar bajo la denominación de origen, va a permitir al país a posicionar sus productos. Cuando los compradores internacionales son conquistados por la excelente calidad, relacionan el producto con su destino de origen”, explicó Roberto Brenes, Gerente General del Centro de Exportaciones e Inversiones, CEI.
Según Brenes, en la actualidad, el Ministerio de Fomento Industria y Comercio, Mific, con el apoyo de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, trabaja con productores de rosquillas somoteñas y artesanos de San Juan de Oriente en la acreditación de sus productos bajo la figura de “denominación de origen”.
Y aunque Brenes no dio mayores detalles del programa de acreditación que realiza el Mific, sí destacó que la idea es que los pequeños empresarios de Somoto y San Juan de Oriente puedan aprovechar las bondades del AdA.
“La denominación de origen protege la originalidad de ciertos productos que pertenecen y se producen en una región geográfica específica”, explicó Rubén Nájera, Coordinador Técnico del Programa de Apoyo a la Calidad y a la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Pracams, de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, Sieca.
Nájera mencionó a manera de ejemplo clásico de “denominación de origen” el Coñac. En este caso explicó que se llama así, porque viene de una ciudad francesa llamada Cognac.
 
Región con pocos registros
 
El coordinador técnico del programa del Sieca, destacó que a diferencia de las 27 naciones que conforman el bloque europeo, los países centroamericanos no tienen mucha práctica en cuanto al tema de registro de Propiedad Intelectual.
Señaló que mientras la región centroamericana cuenta con una lista de entre 9 y 15 productos con denominación de origen, la Unión Europea registró un total de 240.
“Eso puede indicar cosas como que ya no podremos hablar de un queso parmesano, sino tipo parmesano, porque el único queso parmesano es el que se produce en la región de Parma, Italia”, expresó Nájera.
Algunas de las denominaciones de origen en la región son “banano y café de Costa Rica”; “Café de Marcala” de Honduras; “Ron de Guatemala”, “café de Acatenango”, “café Antigua” de Guatemala. Y en el caso de El Salvador, está en proceso avanzado de los registros de “denominación de origen” del “café Apaneca-Ilamatepec” y “pupusas de Olocuilta”, detalló el directivo del CEI.
 

Atrasos

La puesta en marcha del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica, AdA, ha sido postergada en Costa Rica, El Salvador y Guatemala, debido principalmente a retrasos técnicos en las llamadas indicaciones geográficas, que involucran conceptos como la denominación de origen y la Propiedad Intelectual.
Costa Rica y El Salvador enfrentaron problemas de denominación de origen de quesos italianos, mientras que Guatemala tuvo demoras en la ratificación del acuerdo.
En Nicaragua, Honduras y Panamá entró en vigencia el 1 de agosto.
 

jueves, 18 de julio de 2013


Premio Clarke, Modet & Cº Venezuela

al Comunicador Social destacado

 en Ciencia, Tecnología e Innovación

 

Por quinto año consecutivo, Clarke, Modet & Cº  Venezuela – compañía especializada en gestión de la propiedad intelectual – convoca el Premio Clarke, Modet & Cº Venezuela al Comunicador Social destacado en Ciencia, Tecnología e Innovación.
 

Pueden participar todos aquellos Licenciados en Comunicación Social, inscritos en el Colegio Nacional de Periodistas (CNP), tanto los egresados de universidades nacionales como extranjeras, que se encuentren  activos en las fuentes de ciencia, tecnología e innovación, y áreas afines, en ejercicio en medios de comunicación social de Venezuela, bien sean impresos (diarios, semanarios y revistas), audiovisuales (radio y televisión) y digitales. También pueden concursar los comunicadores sociales que se desempeñen como agentes libres en medios venezolanos.

  • Los aspirantes pueden inscribir hasta dos (2) trabajos publicados en medios impresos y electrónicos, o bien transmitidos en audiovisuales (radio y televisión), tanto de cobertura nacional como regional, y difundidos entre el 15 de junio de 2011 y el 15 de agosto de 2013.

Los géneros periodísticos a evaluar son la investigación, la entrevista, el reportaje y la crónica, en los siguientes formatos: trabajos en medios impresos, presentados en formato digital (word y/o pdf) y un original de la publicación; trabajos en medios audiovisuales, dos (2) transcripciones escritas o libreto del video o audio, y dos copias en DVD o CD; y, si se trata de medios multimedia, presentados en formato digital (word y/o pdf) así como una copia a color de su publicación en la web. Todos debidamente identificados con el nombre del periodista, medio y fecha  de publicación.
 

Los originales y copias de los trabajos a postular, copia de la cédula de identidad, del carnet del CNP y la respectiva solvencia, deberán enviarse entre el lunes 17 de junio y el viernes 16 de agosto de 2013, en sobre cerrado a la atención del Jurado Premio al Comunicador Social destacado en Ciencia, Tecnología e Innovación, a la sede de Clarke, Modet & Cº-Venezuela, avenida Francisco de Miranda, Torre Provincial B, piso 13, Chacao, Caracas, de lunes a viernes, en horario de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.
 

El jurado está integrado por cinco (5) miembros de reconocida trayectoria en el área de ciencia, tecnología e innovación, entre ellos un representante de Colegio Nacional de Periodistas y el premio único consistirá en un diploma y la cantidad de NUEVE MIL BOLÍVARES  (Bs. 9.000,oo), en reconocimiento a la labor desarrollada por el comunicador social ganador y como incentivo a su continua formación profesional.

 

Mayor información puede solicitarse  a info@clarkemodet.com .ve

sábado, 15 de junio de 2013

 Falleció el Dr. Ricardo Antequera Parilli
  
El dolor aflige a los profesionales del Derecho en la región por el fallecimiento del doctor Ricardo Antequera Parilli, quien fue uno de los principales integrantes del Instituto de Estudios Jurídicos del estado Lara.

Egresó como abogado de la Universidad Central de Venezuela en 1969 y de doctor en Derecho en la Universidad de Carabobo, en 1976.

Este profesional que dio brillo al Colegio de Abogados, mereció el respeto y la admiración de todos los miembros de esa institución y fue ejemplo para los nuevos profesionales.

Experiencia profesional

Dentro de su experiencia profesional es de resaltar que participó en litigios nacionales e internacionales en propiedad intelectual, juez temporal en varias ocasiones, árbitro en propiedad intelectual, consultor de organismos internacionales especializados y participante en conferencias diplomáticas en materia de propiedad intelectual. Fue fundador del Departamento de Derecho de Autor y de Dictámenes en Propiedad Intelectual del Instituto de Estudios Jurídicos del estado Lara.

Al respecto hemos de hacer hincapié en que el Dr. Antequera Parilli fue reconocido como uno de los mejores expertos en Derecho de Autor a nivel internacional.
 

Carrera docente

Se desempeñó como profesor en muchas universidades, escribió libros sobre propiedad intelectual y de las leyes de Derecho de Autor de varios países latinoamericanos, así como de instrumentos comunitarios sobre la materia. Su ejercicio profesional incluyó la asesoría, preparación de estudios, dictámenes e informes sobre asuntos complejos y de vanguardia, al igual que en el desarrollo de estrategias de litigio y argumentos en casos de propiedad intelectual.

Como docente fue profesor de postgrado en la Universidad de los Andes y Universidad Metropolitana en Venezuela; profesor de post grado en la Pontificia Universidad Católica, de Guayaquil, Ecuador; profesor máster en propiedad intelectual en la Universidad de Alicante y Universidad Carlos III, de España; profesor en la Universidad de las Américas, de Ecuador; profesor de la Universidad Castilla La Mancha, de España; profesor de post grado en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Austral, de Buenos Aires, Argentina.

También fue profesor en la Universidad Católica Andrés Bello y en la Cámara Venezolana del Medicamento (Caveme), profesor de postgrado en los cursos virtuales sobre Derecho de Autor y Derechos Conexos en la Escuela Nacional de la Judicatura (República Dominicana); en el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLAC) y la Universidad EAFT, de Colombia; y profesor principal emérito de la Universidad San Agustín, del Perú.

 

Publicaciones

Escribió 17 libros sobre Derechos de Propiedad Intelectuall y, además, numerosos artículos en revistas y periódicos jurídicos.

 

Experiencia legislativa

Al referirnos a su experiencia legislativa hay que mencionar su papel de co redactor de la Decisión 351 sobre Derecho de Autor y Derechos Conexos de la Comunidad Andina; co redactor del capítulo sobre Propiedad Intelectual del Tratado del Grupo de los Tres y redactor principal de los proyectos de leyes sobre Derecho de Autor, aprobados en Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela.

 

Distinciones

Tuvo distinciones en reconocimiento a su labor, entre las cuales destacan:

Profesor honorario con carácter vitalicio de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador.
Presidente de honor del Instituto Interamericano de Derecho de Autor (IIDA).
Miembro de honor del Instituto Mexicano de Derecho de Autor (IMDA).
Miembro de honor de la Academia Ecuatoriana de la Propiedad Intelectual (AECUPI).
Miembro de honor del Centro Colombiano de Derecho de Autor (CECOLDA).
Medalla de oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
Consultor de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Consultor del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLAC)
-Arbitro y mediador del Centro Empresarial de Conciliaje y Arbitraje (CEDCA)
Fue nombrado Senior Statemen en Venezuela por Chambers and Partners Latin American Guides 2009, 2010, 2011, 2012.
Experto invitado en el segmento de televisión “Encuentro” transmitido por la cadena internacional de noticias CNN en Español (febrero 2011/marzo 2012).
Al registrar esta nota, expresamos el pesar a su familia y a todo el Colegio de Abogados.
 
 
 
 
 

domingo, 7 de abril de 2013

  LA TAREA  MÍNIMA
 
 I
Por otros lados del mundo, la dirigencia política que decide sobre los asuntos geoestratégicos de su país, lo hace y actúa en función a los esfuerzos y resultados que se tenga en materia de ciencia e investigación.

        Desde hace mucho tiempo, algunos países, ya entendían que el bienestar socioeconómico de su población dependería de las capacidades de dominio del conocimiento, creadas y desarrolladas a lo largo del tiempo. 

             Décadas atrás, en América Latina, se  venía hablando de la importancia y del efecto que igualmente ello tendría para atender asuntos fundamentales - incluso asuntos relacionados con la estabilidad democrática - como la desigualdad, la exclusión social y la pobreza. Casi que de manera discreta, algunos que otros políticos asesorados, venían insistiendo en la necesidad de que el Estado apoyara y financiara más la actividad de generación y desarrollo del conocimiento.

Mucho, pero mucho después que los países desarrollados, algunos gobiernos de la región han asumido una agenda para promover políticas orientadas al desarrollo de la ciencia, la investigación y la innovación, lo que ha generado – salvo algunas excepciones -, que se haya aumentado de manera sostenida,  el presupuesto nacional en ciencia.

También se han creado, como ha ocurrido en México, instancias políticas como el Consejo Consultivo de Ciencia y Tecnología, adscrito a la Presidencia de la República que ha servido para apoyar la gestión de gobierno, facilitar la articulación interinstitucional y, sobre todo, para evitar el control absoluto y los excesos de formular e implementar este tipo de políticas por parte del ministerio de ciencia y tecnología. Supone, esto último, que el conocimiento es un asunto de Estado.

            Es en el 2010 cuando la CEPAL, ya sin discreción ni temores, decía a todas luces en sus informes, que los países de la región estaban obligados a invertir mucho más en investigación; y afirmaba que prácticamente se haría imposible atacar la desigualdad social en ausencia de capacidades científicas y tecnológicas. Advertía también la CEPAL, que el crecimiento sostenido y la posibilidad de atender problemas de esa naturaleza, podrían verse limitados por la falta de políticas adecuadas para desarrollar la innovación, pero, también, por la ausencia de una institucionalidad coherente y articulada para implementar tales políticas.

        Las experiencias que de forma particular pueden observarse en países del Asia y Europa, muestran cómo el Estado, siendo el principal actor político, y partiendo de una valoración y visión estratégica del rol del conocimiento, ha tenido que  experimentar un proceso de transición y transformación en su estructura organizativa, programática y operativa. Esto le ha permitido funcionar de otra manera, a objeto de poder atender la complejidad de las demandas económicas, sociales y culturales relacionadas con la actividad del conocimiento. De igual modo, el Estado ha podido avizorar con mayor tenor estratégico, tanto los alcances y oportunidades de la actividad de cooperación internacional, como los espacios y límites reales de su soberanía tecnológica.

Este tipo de Estado reconoce la institucionalidad de la actividad de conocimiento, como garantía de estabilidad democrática y como una forma de fortalecer y aprovechar su posición estratégica en el marco de las relaciones internacionales.

En países más y menos desarrollados (científica y tecnológicamente) como Finlandia, Corea Sur, Japón, Alemania, Francia, Bélgica, Portugal, Brasil, México, Colombia, Chile, entre otros, en lugar de declarar la soberanía tecnológica como modelo para implementar políticas, el Estado ha venido planeando su visión de “reducir brechas” de la dependencia tecnológica que existe con otros países. Ello, ha resultado positivo para el desarrollo y la evaluación programática de las políticas públicas y en el control y seguimiento de las expectativas de los ciudadanos.

Podría uno decir, que muy poca cabida hay para cuentos chinos.

Una referencia importante lo es Francia, este país ha venido orientando la investigación al interno, articulándola con una estrategia de cooperación científica internacional. Se trata, de una estrategia en el marco de su actual política exterior.

La iniciativa del Estado francés en desarrollar  la “Diplomatie Scientifique Pour la France" (Diplomacia de la Ciencia para Francia) es una política de atracción, en las cuales participan de forma protagónica el Ministerio de Asuntos Exteriores y el de Educación Superior conjuntamente con la red interministerial  y la red diplomática; esto con el objetivo preciso de fortalecer la política científica nacional, garantizar la movilidad de investigadores franceses y promover las políticas de innovación de las empresas francesas que se encuentran dentro y fuera del país.

En el escenario global, tareas de este tipo, han permitido que las sociedades reconozcan a las  políticas públicas en ciencia y tecnología como prioridad y responsabilidad del Estado y la hagan, incluso, aspectos reguladores de la expectativa electoral. No obstante, son condiciones necesarias, la dirección estratégica articulada entre todos los actores que allí participan, sin anacronismo y mucho menos con el “despelote” que por lo general, se emana de la lucha de poder por lograr el protagonismo.

          A lo que llamamos Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, cuestión que al parecer, en Venezuela, sólo interesa a ese ministerio, en muchos otros países ese sistema es invadido por una diversidad de actores e instituciones que directa e indirectamente participan en la actividad de generación y desarrollo del conocimiento. Allí, existen actores específicos que tienen una enorme y valiosa  responsabilidad, sobre todo, cuando se trata de hacer exclusivamente ciencia e investigación.

        En Brasil, por ejemplo, la “innovación abierta” no es un concepto “vale todo”. Este tipo de innovación es comprendida como un proceso inclusivo, pero fundamentalmente como un espacio para la valoración, exploración y verificación de ideas y saberes y permite la identificación de roles y define la participación de todos los actores e instituciones de la sociedad en grandes proyectos de desarrollo. Además, se ha podido aprovechar la fuerza laboral existente para articularla a este tipo de actividad, por ejemplo desde la “bolsa familiar” hasta los programas de “cooperativas solidarias” que son beneficios de asistencia continuada por parte del Estado a sectores excluidos y de la economía informal; igualmente se observa una actuación interinstitucional que permite detectar, desarrollar e implementar políticas capaces de promover la actividad del conocimiento.
II

          En Venezuela, desde el gobierno y la oposición, han sido muchas las críticas que se le han venido haciendo a la dirigencia política de estos últimos años sobre los actuales resultados en el campo de la producción científica y tecnológica; también sobre la articulación de la ciencia y la investigación con el desarrollo productivo nacional y con los problemas relacionados a la pobreza, exclusión y desigualdad social.

Aunque poco o nada de caso han hecho a esas críticas, quienes defienden las políticas implementadas hasta ahora, ratifican y radicalizan su “visión revolucionaria” de comprender el rol de la ciencia y la tecnología, amparados de una supuesta independencia y soberanía tecnológica que honesta y objetivamente no tenemos, y que científicamente hablando, estamos bastante lejos de tenerla, sobre todo, si se continúa fortaleciendo la permanencia de las condiciones para el atraso científico y tecnológico.

          Mientras todo esto ocurre y en medio de una bonanza nunca vista en el ente rector, por la recaudación de la LOCTI, lo que es evidente, es que en “revolución” la cultura científica y tecnológica del país no es mejor ni ha superado los problemas de la que teníamos antes. No lo es tampoco la percepción política de nuestra sociedad sobre la ciencia, ella, está cada vez más lejos de formar parte de la cultura política nacional, y esto no es menos importante.

En el ámbito estratégico y programático, las instituciones del Estado continúan  como en la IV República, operando de forma incoherente y hasta “descosida”, éstas no están articuladas para apoyarse en la ciencia y la investigación como componentes fundamentales para el desarrollo nacional.

La Comisión Presidencial de Apropiación de Conocimiento y otros intentos de este tipo, que fueron creados bajo la premisa de la colaboración interinstitucional (con la presencia de algunos actores del Ejecutivo) y coordinado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, no sólo han dejado de tener los resultados y efectos esperados, sino, que, además, se han diluido por las actuaciones burocráticas y la ausencia de un esquema programático y operativo consono con las demandas del país.

Más difícil aún, ha sido, que estas instancias se hayan podido convertir en campos del pensamiento estratégico de la política para la ciencia, la investigación y la innovación.

Ministerios como el de Educación Superior, Agricultura, Defensa, Energía y Minas, Industrias y Relaciones Exteriores, incluso el de las Comunas, poco o casi nada están articulados con el de Ciencia, Tecnología e Innovación.

No sorprende entonces, que tengamos los problemas que aún nos invaden y nos sumergen en el subdesarrollo: (1) no tener verdaderos y mejores científicos de los que antes teníamos en nuestras universidades y centros de investigación, (2) disminución de la producción nacional agrícola por no aprovechar adecuadamente las capacidades y potencialidades nacionales en el campo de la biotecnología, (3) poco dominio del conocimiento capaz de ser incorporado en la compra de tecnología militar, (4) carencia de proyectos de transferencia tecnológica para articularlo con el capital y la tecnología de los 21 países distribuidos en los 36 bloques de producción de la Faja Petrolífera del Orinoco, (5) inferioridad promedio de 3-10 veces del volumen de producción de petróleo (con desarrollo científico) al de hace 20 años, (6) desgaste de la infraestructura tecnológica básica en el sector industrial que supera en promedio el 80-85%, (7) falta de apoyo, ausencia de gestión y de investigadores calificados  para el fortalecimiento y desarrollo de los centros de investigación de las empresas de la CVG y del campo de la minería, (8) ausencia de Agregadurías Científicas y Tecnológicas en Embajadas y Consulados de países aliados, en el marco de los convenios y acuerdos de cooperación internacional, y con las que se puedan crear programas estratégicos a objeto de aprovechar y potenciar los procesos de transferencia tecnológica, (9) muy baja articulación con el poder popular para incentivar nuevas líneas de investigación que respondan a necesidades sociales concretas como salud pública, y otros muchos asuntos más.

Pónganlo como lo pongan, no hay manera de maquillar esta realidad.

Nadie podría negar, que el Estado, durante estos años, si ha hecho esfuerzos y ha dispuesto de recursos para “adoptar tecnología”, claro que lo ha hecho. Sin embargo, ha sido su labor más que insuficiente y nada revolucionaria de no crear y desarrollar una estructura de dominio del conocimiento, con la que pensemos a largo plazo reducir la casi total dependencia tecnológica del país, básicamente por haber optado a la compra sin límites de tecnología foránea, y con enorme ingenuidad y sentido mágico, querer hacer ver, que de esta manera, se estaría logrando transferencia de conocimiento y también la soberanía tecnológica.

Por citar sólo algunos ejemplos, desde la planta de producción de las “Canaima”, pasando por la televisión digital, hasta la fabricación y puesta en marcha de los satélites Simón Bolívar y Miranda - todos proyectos emblemáticos de la revolución – se detectan enormes debilidades en materia de infraestructura científica y capacidades humanas adecuadas. Tampoco hay pensamiento ni políticas estratégicas para darle sostenibilidad a estos proyectos, promoviendo y desarrollando ciencia básica y una gestión verdadera con relación a los potenciales procesos de transferencia tecnológica.

Adicionalmente, es más que evidente, la desarticulación institucional y la falta de redes gubernamentales para darle sostenibilidad a los mismos.

Así las cosas, será imposible acortar la brecha de dependencia tecnológica con los países proveedores de tecnología, que bien conocen de nuestras debilidades e ingenuidad, y bastante claro tienen su agenda de negocios.
III

        Buenas noticias, esperaría uno, de que parte de la decisión de colocar como segundo al mando del timón del ejecutivo, fuese el que estuviese como Ministro del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Innovación, consciente y dispuesto a intentar enderezar las “patas cojas” que se han dejado en el camino durante estos años. 
            Según los inacabables e inefables rumores que hacen nuestra vida cotidiana, nos alertan y nos dicen, que la decisión de colocar al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación en la Vicepresidencia de la República, ha sido más una decisión política y personal, en vida del presidente Chávez, que una decisión estratégica y programática de la gestión de gobierno.

        Obviando la verdad o la mentira del rumor, y sospechando que la estancia del aún Ministro en la Vicepresidencia no parece corta, debiera ser un lujo y una estupenda oportunidad para cualquier país del mundo, que el Vicepresidente de un gobierno, sea alguien que antes haya estado cooperando con las políticas del Estado relacionadas con la ciencia y tecnología.

Ojala se haga la tarea mínima, generar los espacios programáticos a fin de articular las instituciones del Estado en la reformulación de grandes proyectos científicos y tecnológicos para el desarrollo integral de la nación. Más, eso no puede esperar.

            Ahora bien, no es un secreto que la mayoría de los ministro que conforman el gabinete, no tienen dentro de sus apuntes el tema del desarrollo científico y tecnológico; los que lo tienen, allí, la tinta casi ni se distingue; y el que sí los tiene, seguro está que ya alcanzamos nuestra independencia tecnológica.

Negativo también lo es, el que los partidos de gobierno y oposición manifiesten un claro analfabetismo científico, uno porque claramente ha mostrado desconocer hasta del valor político de la ciencia y, el otro, porque no supera la visión aristocrática de comprender la ciencia.

 

Por Rafael Palacios Bustamante
Twitter: @rpalaciosb69
02/04/2013